Psicología para niños y jóvenes

La psicología infantil se encarga del estudio del comportamiento del niño, desde su nacimiento hasta su adolescencia. De esta forma, esta rama de la psicología se centra en el desarrollo físico, motor, cognitivo, perceptivo, afectivo y social. 

 

El desarrollo infantil es un camino lleno de altibajos: con la misma rapidez con que los niños hacen gala de sus avances también retroceden, casi siempre víctimas de los conflictos que les rodean. De hecho, es natural que los niños pequeños tengan problemas ocasionales para dormir, se orinen en la cama de vez en cuando, lloren sin motivo aparente, discutan con sus hermanos o tengan arrebatos de ira. Por lo general, estas reacciones suelen ser de corta duración y no suelen interferir en su desarrollo.

 

Sin embargo, existen determinadas circunstancias que se escapan del control de los padres y desbordan sus recursos para hacerle frente a la situación. Se trata de conductas que se convierten en una señal de alarma e indican que es necesario consultar a un especialista, algunas de ellas son:

  • Se produce una regresión en el comportamiento que no se supera

  • Aparecen conductas difíciles, agresivas u hostiles que son inexplicables

  • Manifiesta intranquilidad y problemas para concentrarse en una sola tarea

  • Muestra un cambio inexplicable en su conducta

  • Surgen problemas físicos sin una causa médica

Los problemas psicológicos más frecuentes en los niños son:

 

  • Acoso escolar o bullying: Es el abuso o maltrato, sin motivo evidente, que sufre un menor intencionada y repetidamente por parte de uno o varios compañeros del ámbito académico. Puede ser maltrato físico, psíquico, social o verbal.
     

  • Amigos imaginarios: A pesar de ser un fenómeno que enriquece la imaginación y la interacción social, es importante observar la evolución del problema. Los “amigos imaginarios” suelen ser casos idealizados (duendes, hadas y superhéroes) o amistades invisibles con las que compartir sus juegos, sin embargo, se recomienda mantener atención en su evolución.
     

  • Fobia escolar: Es la incapacidad total o parcial del niño de acudir al colegio a causa de un miedo irracional sobre algún aspecto de la situación escolar que le crea un nivel de ansiedad elevado.
     

  • Trastorno del Espectro Autista: Es un trastorno neuropsiquiátrico que se caracteriza por el aislamiento social, las dificultades en la comunicación y los patrones estereotipados de conducta.
     

  • Depresión infantil: Es un trastorno que se caracteriza por una alteración en el estado de ánimo en el menor que puede llegar a sumirse en un estado de tristeza profundo o padecer bruscos cambios de humor.
     

  • Divorcio de los progenitores: El divorcio de los padres provoca en el menor un impacto emocional, que puede provocar diferentes actitudes que afecten a distintos ámbitos de su alrededor: sociabilidad, autoestima, estudio, comportamiento, etc.
     

  • Tics nerviosos: Son movimientos involuntarios bruscos, cortos y repetitivos de cualquier grupo muscular. Las causas de este trastorno pueden ser físicas o psicológicas y, en consecuencia, pueden provocar problemas conductuales y sociales. Generalmente, este trastorno desaparece a los meses.
     

  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad infantil (TDAH): Es un trastorno del comportamiento que se caracteriza por distracción, períodos de atención transitoria, inquietud e inestabilidad emocional, hiperactividad y conductas impulsivas.
     

  • Además, otros comunes en los niños son los vinculados al sueño, los terrores nocturnos, los miedos en general, la alimentación, control de esfínteres (enuresis y encopresis),celos, traumas, impulsividad, la actividad (hiperquinesia, tics) y el lenguaje (tartamudeo, afasia y otros).

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